 El Papa visitará la Sinagoga de Nueva York El Vaticano intentó el viernes asegurar a los judíos que una oración que se reintegro a la liturgia del Viernes Santo que algunos vieron como un pedido por su conversión no indicaba un cambio en la alta consideración que la Iglesia tiene por los judíos o respecto a su desprecio al antisemitismo.
Un comunicado que fuentes del Vaticano dijeron que el Papa Benedicto XVI aprobó y trazó en parte, acentuó que la oración utilizada en algunas ceremonias del Viernes Santo "de ninguna manera tiene la intención de indicar un cambio en la consideración de la Iglesia Católica hacia los judíos."
Fuentes católicas y judías informaron que se había entregado el comunicado al secretariado del principal rabinato de Israel.
El Vaticano estuvo buscando distender la controversia con los judíos por la oración del Viernes Santo antes del primer viaje del Papa Benedicto XVI a Estados Unidos como Pontífice a fines de este mes.
Durante el viaje, el Papa alemán se reunirá con líderes judíos estadounidenses en Washington y realizará una breve visita a la sinagoga Park East en Manhattan.
En febrero, el Vaticano revisó una discutida oración latina utilizada por católicos tradicionalistas en el Viernes Santo, el día en que se recuerda la crucifixión de Jesucristo, eliminando una referencia a la "ceguera" judía sobre Cristo y retirando una frase que pide a Dios que "elimine el velo de sus corazones."
Los judíos criticaron la nueva versión porque aún dice que deberían reconocer a Jesucristo como el salvador de todos los hombres. Pide que "todo Israel pueda ser salvado," y los judíos dijeron que mantiene un pedido subyacente hacia la conversión que ellos querían se elimine.
El comunicado del Vaticano del viernes anunció que las relaciones de la Iglesia con los judíos aún estaban basadas en el histórico documento Nostra Aetate de 1965, del Concilio Vaticano II, que repudió el concepto de culpa judía colectiva por la muerte de Cristo e inició el diálogo.
"Nostra Aetate presenta los principios fundamentales que sostuvieron y hoy continúan sosteniendo los vínculos de estima, diálogo, amor, solidaridad y colaboración entre católicos y judíos," dijo el comunicado.
La Iglesia "rechaza toda actitud de desprecio o discriminación contra los judíos, repudiando firmemente cualquier tipo de antisemitismo," agregó.
El rabino David Rosen, presidente del Comité Internacional Judío sobre Consultas Interreligiosas e importante interlocutor judío con el Vaticano, recibió el comunicado de manera positiva, pero formuló que habían esperado una referencia explícita al proselitismo. |