En tiempos de globalización y de eficacia económica, para ser ella misma y desempeñar su papel, Europa tiene que redescubrir sus raíces cristianas, afirmó Benedicto XVI en su primer día de viaje a Austria.
Al comenzar su viaje apostólico a Austria, Benedicto XV quiso rendir un solemne tributo a las víctimas austriacas del Holocausto en la «Judenplatz» (la plaza de los Judíos) de Viena.
Benedicto XVI puso este viernes en manos de la Virgen la paz en Austria, en Europa y en el mundo, en su primera etapa en Viena, la Mariensäule (la columna de María), que se encuentra en la plaza «Am Hof».
Al llegar a Viena en la mañana de este viernes, Benedicto XVI explicó que en su séptimo viaje apostólico internacional viene como peregrino al corazón maternal de Austria.
El cardenal Christoph Schonborn, arzobispo de Viena y símbolo de la Iglesia de Austria, es el artífice de la visita a su país del papa Benedicto XVI, con quien mantiene una amistad desde hace tiempo.