Benedicto XVI concluyó en la noche de este domingo una visita de tres días a Austria asegurando que este país puede ofrecer una contribución decisiva a Europa y al mundo recuperando la riqueza de sus raíces cristianas.
En la tarde de este domingo, visitó la abadía cisterciense de Heiligenkreuz, situada a unos treinta kilómetros de Viena, y sede de una Academia Teológica que desde el mes de febrero lleva el nombre de Benedicto XVI.
El domingo no es un «precepto», sino «una necesidad interior», ha explicado Benedicto XVI durante la misa celebrada este domingo en la catedral de San Esteban de Viena, en el ultimo día de su viaje a Austria.
Publicamos la homilía que pronunció Benedicto XVI este domingo en la mañana en la celebración eucarística que presidió en la catedral San Esteban de Viena.