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Salir temprano y desayunar un café espresso asegura estar animoso a recorrer las calles de Roma hasta llegar al Vaticano para cruzar la Porta di Santa Anna, saludar a los guardias suizos, siempre atentos, e indicarles que uno dirige sus pasos hacia el Centro Televisivo Vaticano para cumplir con un appuntamento previamente establecido con su Direttore Generalle, el Padre Federico Lombardi, y allí tomar otro espresso, mientras se toman acuerdos para continuar con el ministerio confiado de informar en México, por prensa, radio y televisión, sobre cómo se desarrolla, en Roma y en el mundo, el pulso del Papa.
Siempre amable, dispuesto y de permanente buen humor a pesar de sus múltiples ocupaciones, pues además se desempeña como Director General de la Radio Vaticana, el Padre Lombardi mantiene una sonrisa que ilumina un rostro que refleja la inteligencia que plasma en sus editoriales semanales, profundamente analíticos y expresivos de la realidad de la Iglesia en el mundo.
La Radio Vaticana se encuentra al inicio de la Vía della Concilliazione justo frente al Castello di Saint Angello, en tanto que el Centro Televisivo se halla, como he dicho, dentro de los muros del Vaticano. La Salla Stampa o Sala de Prensa de la Santa Sede está situada entre la Radio y la Televisora del Papa, también sobre la Vía de la Conciliación. Estos tres organismos tienen la dicha de trabajar para dar respuesta al mandato que el Señor entregó a sus apóstoles luego de su Resurrección: “Vayan por todo el mundo y anuncien la Buena Nueva a todas las naciones. Quien crea se salvará”. ¿Qué mejor trabajo se puede desempeñar?
A partir del pasado martes 11 de julio, Federico Lombardi, de 64 años de edad y sacerdote de la Compañía de Jesús, ha sido nombrado por Benedicto XVI, Director de la Sala de Prensa de la Santa Sede y, por tanto, vocero del Vaticano. Seguirá dirigiendo, además, el Centro Televisivo Vaticano y la Radio Vaticana.
El Santo Padre ha aceptado la renuncia del Dr. Joaquín Navarro-Valls al mismo cargo, que desempeñaba desde 1984. Fueron 22 años de un trabajo impecable que se volvió magistral mientras iba informando puntualmente de la agonía de Juan Pablo II, su muerte, sus funerales y del Cónclave que eligió al cardenal Joseph Ratzinger como Romano Pontífice. Fue un servicio informativo entregado a los medios de todo el mundo y de diversas lenguas, presentes en Roma unos y a la distancia otros, pero siempre demandando la información que la Sala de Prensa les entregaba oportunamente, a veces en propia voz, marcada e interrumpida por la emoción, de su Director.
Luego de servir a Benedicto XVI en los primeros quince meses al mando de la Barca de Pedro, el Dr. Navarro-Valls ha declarado: “Estoy muy agradecido al Santo Padre por haber aceptado mi disponibilidad, manifestada diversas veces, para dejar el cargo de director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede después de tantos años”. Luego agregó: “Soy consciente de haber recibido en estos años mucho más de cuanto haya podido dar e incluso de cuanto ahora sea capaz de entender plenamente”.
Por su parte, en su primera tarea al frente de la Sala de Prensa más famosa del mundo, el Padre Federico Lombardi ha dirigido una carta a los periodistas acreditados ante ese organismo vaticano, en la que, entre otras cosas dice: “Trabajo desde hace tiempo, como ustedes, para que la actividad del Santo Padre y la realidad de la Iglesia sean conocidas y comprendidas de forma objetiva y adecuada”. “Pueden contar con el empeño que pondré, con mis límites pero con todas las fuerzas disponibles, en servir al Santo Padre y al buen trabajo de ustedes”.
Enmarcado por este nuevo nombramiento, emanado del Santo Padre, se sitúa el feliz anuncio, pronunciado por Benedicto XVI desde Valencia, el pasado domingo 9 de julio cuando daba a conocer que México será sede del VI Encuentro Mundial de las familias programado para el año 2009.
Con probabilidad el Papa Ratzinger estará en México dentro de tres años, en la sexta visita del Vicario de Cristo a esta tierra que tanto espera saber si vendrá. Falta conocer el aviso oficial, luego del protocolo necesario, que será dado a conocer precisamente por la Sala de Prensa de la Santa Sede y hasta entonces será definitiva la noticia de “Benedicto XVI en México”.
Mientras tanto, el Padre Federico Lombardi ya sabe que aquí le aguarda otro espresso que le disponga a recorrer las calles de México, en medio de la intensa actividad de coordinar a los medios informativos, para comentar cómo se desarrolla el pulso del Papa.
Por Roberto O’Farrill Corona |