Colonia se prepara para recibir a casi un millón de visitantes que llegan a la ciudad con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud. El evento atañe a la Iglesia y los organizadores, pero también al sector turístico.
Colonia, Alemania 05 de Agosto de 2005.- Los organizadores estiman que a la ciudad a orillas del Rhin llegarán no sólo los 400.000 jóvenes que se han registrado para tomar parte en el encuentro con el Papa Benedicto XVI, también se espera la llegada de un número similar de adultos y unos 6000 periodistas acreditados. Contratos a consorcios La empresa responsable de la organización "Weltjugendtag GMBH, cuenta con un presupuesto de 100 millones de euros. Junto a los costos de personal, su principal partida de gastos se deriva de una serie de contratos con grandes empresas. Entre ellas la constructora Bilfinger Berger y la empresa canadiense de servicios de catering. La constructora Bilfinger Berger construye en la parte occidental de Colonia, la explanada en donde Benedicto XVI presidirá la misa de clausura de la Jornada Mundial de la Juventud. Sodexho suministrará alimentos y bebidas a todos los peregrinos. Público de bajo presupuesto Además de los socios oficiales de los organizadores, también los empresarios locales esperan beneficios del evento más multitudinario de la historia alemana. Debido a presión de minoristas, el gobierno de la ciudad amplió hasta las 23 y 24 hrs. los horarios de cierre de comercios. También los restaurantes están incluidos en el nuevo lineamiento. Pese al multitudinario evento, los empresarios no se hacen demasiadas expectativas. "Hay que considerar que los visitantes que llegan a Colonia son jóvenes que no cuentan con un abultado bolsillo", dice Uwe Klein, gerente general de la Asociación del Comercio Minorista de Colonia. "Se trata básicamente de atender adecuadamente a todos estos peregrinos con suficientes alimentos y bebidas. Ttambién querrán llevarse uno que otro recuerdo". No habrá gran negocio El evento multitudinario no representa una derrama de divisas como se pensaría por el número de visitantes. En este sentido el perfil de los jóvenes peregrinos es una interrogante. El turista promedio que visita la región gasta un promedio de 60 a 100 euros diarios. Según experiencias durante otras Jornadas Mundiales de la Juventud en el pasado, una tercera parte de los peregrinos viene exclusivamente a rezar, otra tercera parte viene en plan de turista que quiere conocer, mientras que el último tercio es el típico turista que hace compras. Tanto el comercio como el sector hotelero se preparan para el evento con el mismo personal de costumbre. Tampoco el proveedor de alimentos y bebidas Sodexho, necesita personal adicional. El consorcio contará con 500 empleados provenientes de toda Europa. En la labor de distribución de alimentos estará respaldada con un ejército de voluntarios |