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El privilegio de compartir un almuerzo con el Papa Benedicto XVI |
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escrito por Católico Digital
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jueves, 18 de agosto de 2005 |
La selección de los jóvenes que compartirán mesa este viernes con Benedicto XVI ha sido dura. Muchos son los que se han comprometido seriamente con las JMJ y se lo merecen.
Colonia, Alemania 18 de agosto de 2005.- Una de las cosas más valoradas durante la selección de los jóvenes que comparten este viernes mesa con Benedicto XVI fue su compromiso serio con la organización de la XX Jornada Mundial de la Juventud, pero también el hecho de que vivan la visita del Papa como una experiencia espiritual.
Por otro lado se ha tenido también en cuenta que se trate de chicas y chicos con cierta soltura hablando y que no asistan a la comida como meros convidados de piedra.
Sin cámaras ni periodistas
Son doce jóvenes de cinco continentes: los alemanes Anna, de 18 años y Klaus, de 22; el chileno Nicolás, de 19; Martin, de 27 años que es de Benin; Yun-Ju, 21 años y de Taiwan y Lauriane-Salome, de 26, de Congo. Este viernes es su gran día. Comerán con el Papa sin cámaras ni periodistas, totalmente en familia.
Una experiencia única que quieren aprovechar unos, para escuchar -como el chileno Nicolás- , otros, como Lauriane y Martin quieren preguntar qué se puede hacer para acabar con el absimo entre ricos y pobres.
Conversación a corazón abierto
También participarán otros seis jóvenes de Israel, Francia, Australia, Eslovenia, Nueva Zelanda y Australia para hablar a corazón abierto con el Papa.
Yun-Ju quiere explicarle al Papa lo que es vivir el catolicismo como una minoría en Taiwan y Martin le quiere hacer partícipe de su preocupación por el hambre en Benin, su patria.
No comerán champiñones
Pero ante todo surgirán temas sobre la fe y cómo vivirla en un mundo a veces hostíl para los jóvenes. No se trata de una audiencia, sino de una conversación íntima que satisfará y enriquecerá tanto al Santo Padre como a sus invitados.
En cuanto al menú, poco ha trascendido. Lo único seguro es que tomen lo que tomen, no estará acompañado por champiñones, porque es de las pocas cosas que al Papa no le gustan.
¿Qué beberán? A Benedicto XVI le gustan mucho los refrescos de limón. Y después del postre, un buen café expresso, hecho con la cafetera italiana que pidió como único "capricho" para su estancia en Alemania. |