El Papa abre su corazón a todos los jóvenes PDF Imprimir E-Mail
escrito por Católico Digital   
jueves, 18 de agosto de 2005
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Benedicto XVI hizo un emotivo llamamiento a todos los jóvenes del mundo, cristianos y no cristianos, durante su paseo por el Rhin para construir un mundo en paz y solidaridad.
Colonia, Alemania, 18 de agosto de 2005.- El Rhin se convirtó este jueves en una gigantesca fiesta mientras el "MS RheinEnergie" que transportó al Papa navegaba majestuosamente. Centenares de miles de jóvenes ocupan las orillas, muchos de ellos con los pies en el agua para soportar mejor el calor. Una imagen que convirtió esta tarde al Rhin en el Ganges de Europa. 

El humor elegante del Papa

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"Nunca hubiera pensado que alguien del mundo de las finanzas pueda ser tan buen filósofo y teólogo". Estas fueron las primeras palabras de Benedicto XVI en respuesta a la emotiva bienvenida del presidente alemán Horst Köhler, lo que le valió un caluroso aplauso por parte de los 1.500 elegidos para escuchar en directo esta parte más protocolaria del comienzo de su visita.

El Papa dijo que estaba muy contento de asistir a la Jornada Mundial de la Juventud y que ya se estaba contagiando de la alegría y entusiasmo de los jóvenes llegados de 197 naciones de todo el mundo.

Siguiendo la estrella de los Reyes Magos

Este peregrinaje del Papa a la catedral de Colonia, para cumplir el lema elegido de "Hemos venido para adorarle" de los Reyes Magos, está enfocado a los encuentros con representantes de la religión judía y de la musulmana. "Se trata de encuentros importantes para impulsar el camino de diálogo y cooperación en el empeño común de construir un futuro más justo y fraterno, que sea realmente digno del ser humano", dijo el Papa.

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En esa misma línea, Benedicto XVI se dirigió durante su navegación por el Rhin -parte de su forma de hacer el camino de peregrinaje hacia la Catedral- a los jóvenes. "Os saludo y os recibo con inmensa alegría, queridos jóvenes, tanto si venís de cerca como de lejos, caminando por las sendas del mundo y los derroteros de vuestra vida.

Saludo particularmente a los que han venido de Oriente, como los Magos. Representáis a las incontables hermanos y hermanas de la humanidad que esperan, sin saberlo, que aparezca en su cielo la estrella que los conduzca a Cristo, Luz de las Gentes, para encontrar en Él la respuesta que sacie la sed de sus corazones.

Saludo con afecto también a los que estáis aquí y no habéis recibido el bautismo, a los que no conocéis toda-vía a Cristo o no os reconocéis en la Iglesia. Precisamente a vosotros os invitaba de modo particular a este encuentro el Papa Juan Pablo II; os agradezco que hayáis decidido venir a Colonia."

Una mañana y tarde de sol

Benedicto XVI no besó el suelo de su tierra, como solía hacer su predecesor Juan Pablo II nada más aterrizar, pero llegó con una amplia sonrisa que no abandonó durante toda la ceremonia con honores militares que le brindaron las autoridades de su país.

La meteorología se puso a tono con el estado de ánimo de los peregrinos. El sol lució por la mañana y también por la tarde como no lo hacía desde semanas. Un viento travieso estuvo jugueteando a la llegada con las ropas del Papa, haciendo volar su solideo y tapándole la cara con la esclavina.

Aceptar e integrar a otras culturas

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"La Iglesia de Alemania y toda la población de este país cuentan con una amplia y firme tradición de apertura al mundo, como demuestran las muchas iniciativas de solidaridad, en particular con los países en desarrollo", dijo. Ese "espíritu de disposición a aceptar a aquellos que vienen de otras tradiciones y culturas" es lo que se está viviendo en esta Jornada Mundial de la Juventud en Colonia, añadió.

El presidente alemán, Horst Köhler, expresó al pontífice la "alegría de los alemanes porque su primera visita como Papa haya sido a este país. Como protestante cristiano me siento conmovido de que un alemán, o sea uno de nosotros, sea Papa".

Dimensión histórica

Para Köhler, la elección de Joseph Ratzinger tiene "una importancia histórica", pues después de un Papa de Polonia, "el primer país que fue atacado por Alemania en la II Guerra Mundial", ha llegado ahora la generación alemana que vivió el régimen nazi a la sucesión de Pedro y eso dijo "nos da seguridad".

Ahora "llega usted a un país en el que las iglesias cristianas desempeñan un papel vivo", dijo el presidente al Papa antes de nombrar, bajo los aplausos de los adolescentes, el ejemplo de las muchas organizaciones de jóvenes católicos y protestantes.

Una nueva generación

En cuanto a los jóvenes que han acudido a Colonia, Bonn y Düsseldorf donde también se celebra la Jornada Mundial son un ejemplo de que la nueva generación "no está desvinculada de los social, ni tiene una fijación con su ego", como se dice a menudo.

Con estas palabras, Köhler contradijo los informes aparecidos en la prensa alemana en los últimos días sobre lo vacías que están las iglesias y la falta de atractivo que tienen para los jóvenes.