 Benedicto XVI fue recibido por George Bush El Presidente estadounidense George W. Bush, reservó a Benedicto XVI un recibimiento excepcional: Bush y su esposa Laura acudieron a la base aérea Andrews, en el sudeste de Washington, para recibir al Papa, de 80 años
El pontífice realiza su primer viaje como Papa a este país. Al descender del avión fue saludado por el presidente George W. Bush, la primera dama Laura Bush y Jenna, la hija de ambos. El Papa agitó la mano en señal de saludo al bajar las escalinatas mientras los estudiantes de una escuela católica lo vitoreaban.
Es la primera vez que un presidente estadounidense acudía a recibir a un jefe de Estado tras su aterrizaje en la base. Según explicó la portavoz presidencial, Dana Perino, la decisión se tomó después de investigar los precedentes de visitas papales y descubrir que en otras ocasiones "es costumbre recibir al Papa en su punto de llegada a Estados Unidos, sea cual sea".
 El "Pastor 1" arribo al aeropuerto de Washington El Papa fue recibido en el interior mismo del avión por el nuncio apostólico en Washington, Pietro Sambi, y la jefa de protocolo del Departamento de Estado, Nancy Brinker.
Autoridades eclesiásticas, políticos estadounidenses y militares aguardaban a la comitiva papal a los pies de la escalerilla del 'Pastor Uno', como ha bautizado la prensa estadounidense al avión papal. Algo más lejos, los fieles recibían al Papa notablemente emocionados, gritando y agitando banderillas estadounidenses y vaticanas.
El Papa y su comitiva subieron a varias limusinas para desplazarse hacia la Nunciatura, donde el Obispo de Roma se alojará durante su estancia en Washington.
Conferencia de prensa aérea
 Conferencia de prensa en el avion rumbo a Estados Unidos Mientras viajaba en su avión, Benedicto XVI dijo sentirse "profundamente avergonzado" por el escándalo de abusos sexuales que conmovió la Iglesia católica estadounidense y se comprometió a trabajar para garantizar que no haya más sacerdotes pederastas.
El pontífice respondió preguntas que le formularon por anticipado los reporteros que lo acompañaban en un vuelo especial de Alitalia mientras viajaba de Roma a Washington.
"Constituye un gran sufrimiento para la Iglesia en Estados Unidos, para la Iglesia en general y para mí personalmente que esto haya podido ocurrir", dijo Benedicto XVI. "Me resulta difícil comprender cómo fue posible que sacerdotes traicionaran de tal manera su misión... ante estos niños".
"Estoy profundamente avergonzado y haremos todo lo posible para que esto no vuelva a suceder", afirmó el Papa.
El pontífice prometió que los pederastas no serán ordenados sacerdotes en la Iglesia católica.
"Decididamente excluiremos a los pederastas del ministerio sagrado", dijo Benedicto XVI en inglés. "Es más importante tener buenos sacerdotes que muchos sacerdotes. Haremos todo lo posible por cicatrizar esta herida".
La pederastia es "absolutamente incompatible con el sacerdocio", aseguró Benedicto XVI.
El Vaticano invitó a los reporteros que viajan con el pontífice a entregarle preguntas escritas. Los dignatarios de la Santa Sede seleccionaron cuatro de ellas para que los reporteros se las leyesen al Papa en el avión.
Benedicto XVI dijo que su peregrinación es un encuentro con "un gran pueblo y una gran Iglesia", y habló sobre el modelo estadounidense de valores religiosos dentro del sistema de separación de Iglesia y Estado.
El Papa dijo que debatirá con Bush la cuestión de la inmigración, incluyendo las dificultades de las familias separadas.
Cumpleaños papal
 Con vitores fue recibido Benedicto XVI en el aeropuerto de Washington Este miércoles, el día en que el pontífice cumple 81 años, Benedicto XVI volverá a verse con Bush, esta vez en la Casa Blanca. Será el segundo papa recibido en el Despacho Oval, después de su predecesor Juan Pablo II. También visitó el país Pablo VI.
La seguridad en este viaje se ha extremado con respecto a las giras de su predecesor, previas a los atentados del 11-S. El gran desafío para las fuerzas de seguridad serán las apariciones del Sumo Pontífice en dos inmensos estadios: el nuevo estado de Washington (donde se celebrará el jueves una misa ante 47.000 personas) y en el estadio de los Yankees (Nueva York), donde el domingo se espera a 55.000 fieles.
En Nueva York, el momento fuerte de su visita será su intervención ante la Asamblea General de Naciones Unidas, programada para el viernes. Se espera un mensaje de paz por parte del Sumo Pontífice, puede que incluso una referencia directa a la guerra de Irak.
Benedicto XVI será, asimismo, el primer Papa en visitar la Zona Cero y visitará una sinagoga, una parada organizada a última hora.
Unos 70 millones de estadounidenses son católicos, la cuarta parte de la población |