Benedicto XVI pedirá a Polonia defender su herencia cristiana PDF Imprimir E-Mail
escrito por Católico Digital   
lunes, 22 de mayo de 2006
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El Papa Benedicto XVI, inmerso en un año de tributos a su predecesor, viajará a Polonia esta semana para instar a los compatriotas de Juan Pablo II a que defiendan su herencia cristiana mientras se integran a una Europa cada vez más secularizada.
Ciudad del Vaticano, 22 de mayo de 2006.- El Papa alemán de 79 años pasará cuatro días en Polonia a partir del jueves visitando todos los lugares que fueron importantes en la vida y en la formación espiritual de Juan Pablo II, quien murió el 2 de abril del 2005 tras permanecer en su cargo durante 26 años.

La mayor parte del viaje se desarrollará en el sur de Polonia, donde Benedicto XVI realizará una gira por Wadowice, lugar de nacimiento de Juan Pablo II, por Cracovia, donde sirvió como sacerdote, obispo y Cardenal, y por varios santuarios religiosos.

También visitará el campo de exterminio nazi de Auschwitz para subrayar su compromiso de continuar con el trabajo de Juan Pablo II de mejorar las relaciones con los judíos y combatir el antisemitismo.

La breve parada en el tristemente célebre campo de la muerte, que se encuentra cerca de Cracovia, tendrá un significado personal profundo para el Papa, quien brevemente militó en las Juventudes Hitlerianas durante la Segunda Guerra Mundial cuando era obligatorio ser miembro de la organización paramilitar nazi.

Pero ayudantes y analistas dicen que el viaje, cuyo lema es "Persevera en la Fe," no sólo será una serie de conmemoraciones por diferentes sitios de Polonia, donde nació una de las figuras más importantes del siglo XX.

Señalan que Benedicto XVI ofrecerá un mapa de ruta para el futuro espiritual de un país que ha sufrido muchos cambios desde que cayó el comunismo en 1989 y cuyas transformaciones no han sido del todo positivas a los ojos de la Iglesia Católica.

"En Polonia vemos un lento pero continuado proceso de secularización, una pérdida del sentido de la fe, de la verdad de la fe, y el sentido de estar cerca de dios," dijo monseñor Pawel Ptasznik, un funcionario del Vaticano quien era cercano a Juan Pablo II.

"Ya que Polonia se convirtió en parte de Europa, el mensaje del Papa Benedicto XVI de conservar la fe, algo que nosotros hicimos bajo el régimen comunista, es la parte más importante del viaje," expresó a Reuters Ptasznik, líder de la sección polaca en el Secretariado de Estado del Vaticano.

Polonia emergió de una profunda depresión económica luego del colapso del comunismo recortando gran cantidad de subsidios del Estado y reestructurando la industria a través de privatizaciones, inversiones y reducción de trabajadores.

Las reformas hicieron de Polonia un ejemplo para los mercados orientados a los cambios en la década de 1990, pero las transformaciones se produjeron al costo de una tasa de desempleo de casi el 20 por ciento y la exclusión social de una parte de la población de mediana edad y de ancianos que no tenían ninguna esperanza de encontrar trabajo.

La Iglesia polaca es menos influyente que en el pasado pero el país, ahora miembro de la Unión Europea y de la OTAN, es aún cristiano. Algunos analistas sostienen que Polonia puede ser la antorcha para una Europa que la iglesia siente que está bajo indiferencia religiosa.

Modificado el ( miércoles, 24 de mayo de 2006 )