El mensaje de Navidad de la Iglesia alemana, tanto de la católica como de la protestante, hizo hincapié este año en la necesidad de proteger más eficazmente a la niñez despúes de los dramáticos infanticidios registrados en las últimas semanas en Alemania.
Berlín, 25 de diciembre de 2007 -Con ello, la Iglesia se unió al grito del gobierno alemán de la canciller Angela Merkel, que la semana pasada, alarmado por los numerosos casos de descuido y maltrato de niños y jóvenes en todo el país, y principalmente del de los cinco pequeños a los que su madre desequilibrada asfixió hace tres semanas, decidió convocar una cumbre de urgencia para tratar el caso y estudiar el modo de prestar más ayuda a los menores que la necesiten.
El representante de la Iglesia Católica en Alemania, el Cardenal Karl Lehmann, lanzó una crítica a la sociedad alemana en su mensaje de Navidad, a la que tachó de despiadada por no atender debidamente a las necesidades de los pequeños con más dificultades.
En ese sentido, también el cabeza de la Iglesia Evangélica en Alemania, Wolfgang Hube, pidió a toda la sociedad mayor “compasión y responsabilidad” hacia los niños.
Según subrayó, no sólo son responsables los profesores y padres, sino que cualquier persona del vecindario o de otro entorno que tenga contacto con los menores y pueda saber algo de un posible maltrato, debe actuar para evitarlo.
“Los riesgos para los niños han de ser detectados con antelación, para poder crear una red de ayuda a los chicos en peligro”, subrayó la ministra alemana de Familia, la cristiano-demócrata Ursula von der Leyen.
Los líderes políticos alemanes también decidieron incrementar los esfuerzos y competencias de las autoridades de protección del menor e intensificar el intercambio de datos sobre casos infantiles delicados. |