El Cardenal Norberto Rivera Carrera visito a niños enfermos del hospital infantil Federico Gómez, dependiente del Instituto Nacional de Salud, y que se ha especializado en problemas oncológicos, cardiológico y otras enfermedades. El hospital atiende a niños que proceden de varios Estados del país.
México D.F. 10 de octubre de 2007 (SIAME).-Esta visita formó parte del recorrido que desde hace varios meses viene realizado Rivera Carrera por las ocho Vicarías del Arzobispado de México; esta vez, estuvo acompañado de los sacerdotes del Primer Decanato de la V Vicaría, que atienden pastoralmente a varios centros de Salud, entre ellos, el Hospital General.
Rivera Carrera dijo ante médicos, enfermeras y familiares de varios enfermos, en una breve ceremonia religiosa en la capilla de este hospital infantil, que “Todos los medios técnicos y científicos deben estar a disposición del bienestar de la humanidad para abatir el dolor y la miseria humana.”
El Arzobispo bendijo la capilla del hospital y a varias mujeres con sus hijos que encontraron en esa sorpresiva visita, un aliento espiritual frente a dolorosos problemas que enfrentan los niños que se están hospitalizados y en cuyos rostros se refleja profunda tristeza y dolor imposible de describir.
Escenas conmovedoras se dieron cuando un número indeterminado de madres, con sus hijos enfermos en brazos, se acercaron al Arzobispo de México para que bendijera a los pequeños, muchos de ellos, con males incurables. Frente al dolor y la enfermedad, la confianza en Dios reconforta a muchos enfermos como la ciencia no lo puede hacer.
Rivera Carrera les dijo que “Nuestra vida y nuestra historia depende de las manos del Señor” y se comprometió a rezar por los enfermos y sus familiares.
Por su parte, el Director General del Hospital, José Ignacio Santos Preciado, -entrevistado- dijo que “Las necesidades que se tienen en un hospital, no solamente son físicas sino espirituales y que el contar con la visita del Sr. Cardenal y de los sacerdotes que permanentemente nos visitan, llenan un vacío importante en el confort espiritual de los niños y de sus familiares. El apoyo espiritual para los enfermos repercute, incluso, en la mejoría de algunos pacientes y aunque esto no se puede documentar científicamente, para muchas personas, el tener este apoyo espiritual coadyuva a tener una recuperación más pronta”.
El doctor Santos Preciado y el cardenal Rivera hicieron un llamado a la generosidad de todas las personas para que se inscriban en los programas de donación de órganos, debido a que existe “una larga lista de espera de niños que requieren con urgencia de un órgano vital, principalmente de hígado y riñón”· La Iglesia católica ha insistido en que estos gestos de generosidad son las mejores muestras de caridad.
Sacerdotes de la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe de los Hospitales realizan desde hace varios años un permanente trabajo pastoral entre los enfermos de los hospitales de la zona y verdaderamente, no se dan abasto para cubrir todas las necesidades, por lo que el cardenal Rivera destacó la importancia de promover las vocaciones sacerdotales.
El Obispo Auxiliar de esta Vicaría, Mons. Francisco Clavel, celebró que en el 1er. decanato, exista una buena coordinación entre los sacerdotes de todas las parroquias para cooperar en la atención de esta importante tarea pastoral.
El recorrido del Sr. cardenal abarcó varias salas y niveles del hospital donde platicó y bendijo a varios niños en sus camas, a los familiares que acompañaban a los enfermos y al personal médico. |