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En la actualidad muchos de los fieles a la devoción a San Judas Tadeo han malformado las verdaderas intenciones de veneración a los santos católicos.
Ciudad de México, 28 de octubre de 2007.- Novios golpeadores que piden al santo regrese a su enamorada, ladrones confesos que piden protección de la policía, y hasta adoradores a la Santa Muerte se dan cita los días 28 de cada mes en el templo de San Hipólito en la colonia Guerrero de la capital mexicana para solicitar algún favor.
En entrevista para SIAME, el P. Enrique Mascorro, Misionero Claretiano, comentó que la devoción y fe al Santo Apóstol, hoy en día ha ido cambiando ya que aquellas peticiones que tenían para un bien en particular ahora se han convertido en favores poco posibles de cumplir para estas personas.
“Los fieles han creado símbolos y significados propios, con los cuales se identifican y entienden, por ejemplo: el número de escapularios que una persona porta, su color o tamaño; las cadenas y otras prácticas que no necesariamente comulgan con la fe católica”, dijo.
Para clarificar el verdadero sentido de la devoción, los sacerdotes claretianos publican la revista bimestral “Presencia Apostólica” en la que buscan orientar y mantener informados a los fieles sobre la devoción a San Judas. “No conozco ni sé el significado del porqué del número de los escapularios ni de otras prácticas que caracterizan a los fieles a la devoción a San Judas Tadeo; tratamos por diversos medios, orientar la devoción hacia la promoción de la vida, hacia la solidaridad humana y purificándola de aquella que va contra ella”.
“Esta experiencia popular siempre rebasa los criterios que proponemos”, por lo que ahora el templo distribuye folletería, hojas de información, además de la formación catequética y litúrgica que toca estos temas.
Devoción creciente
Sin embargo, los días 28 de cada mes se reúnen cerca de 3 mil personas dentro del templo sin contar a todos los fieles que se encuentran fuera de éste. Para este 28 de octubre día de San Judas Tadeo, se espera que alrededor de 100 mil personas acudan de diferentes partes de la República a ofrecerle arreglos florales y despensas para el centro de acopio.
Debido a la gran cantidad de personas que ese día se congregan, avenidas y calles cercanas al templo se cierran por completo; esto no por disposición de las autoridades encargadas de la parroquia, sino por los mismos fieles.
No obstante, este año, los sacerdotes se han acercado a las autoridades civiles para colaborar en conjunto en la seguridad, protección y amparo de los feligreses que acuden al templo ubicado sobre la Avenida Reforma, una de las más importantes de la ciudad. Gracias a esto, también se contará con la presencia de paramédicos, bomberos y servicios sanitarios en las inmediaciones de la parroquia.
También los sacerdotes tienen que redoblar esfuerzos para atender pastoralmente a la numerosa feligresía devota a este santo; en San Hipólito se realizan 17 misas a los largo del día, por lo que los cuatro sacerdotes adscritos al templo no se dan abasto, por lo que invitan otros sacerdotes misioneros claretianos para auxiliar los millares de fieles que abarrotan la iglesia.
Solidaridad
El fenómeno devocional a San Judas ha provocado otras realidades. La numerosa feligresía que generosamente ofrenda sus bienes durante las misas, propician que el templo tenga los suficientes recursos para ayudar a la población más pobre.
Por ejemplo, la Embajada de Perú en México, recientemente agradeció a los Misioneros Claretianos por el acopio de víveres y artículos de primera necesidad que desde México fueron enviados a las zonas costeras de aquel país afectas por el terremoto de septiembre pasado. Esta colaboración con los hermanos andinos no hubiera sido posible sin la enorme devoción de mexicanos a San Judas Tadeo, promovida por estos sacerdotes claretianos. |