Los obispos integrantes de la Comisión Episcopal de Pastoral Social suscribieron hoy el documento “Jesucristo, vida y esperanza de los indígenas y campesinos” el cual representa el sentir de los pastores sobre las consecuencias para los indígenas y campesinos en la desgravación arancelaria del Tratado de Libre Comercio para América del Norte (TLACAN).
Mons. Gustavo Rodríguez Vega, obispo axiliar de Monterrey y presidente de la comisión, dio lectura al mensaje en donde los jerarcas llaman a que las “autoridades federales analicen la posibilidad jurídica y la conveniencia económica para renegociar el apartado agropecuario del Tratado de Libre Comercio y proteger con mayor decisión los intereses de los campesinos e indígenas pobres, que son la mayoría”.
En su mensaje, los obispos aseguran que “existen condiciones jurídicas, económicas y morales para renegociar este capítulo, lo cual es prioritario para el gobierno y los legisladores”.
Leyeron también el mensaje, los obispos Mons. Felipe Arizmendi Esquivel, obispo de San Cristóbal de las Casas y responsable de la dimensión indígena; Mons. Carlos Garfias Merlos, obispo de Nezahualcóyotl y al frente de la dimensión del trabajo; y por Mons. Luis Artemio Flores Calzada, obispo de Valle de Chalco y encargado de la dimensión caritativa (Cáritas) todas de la Comisión Episcopal de Pastoral Social.
Entre las propuestas emanadas del “compromiso constante de la Iglesia por los campesinos e indígenas” se encuentran: “creatividad para generar mecanismos de desarrollo que ayuden a los campesinos s indígenas a ir superando los efectos negativos del Tratado… construir una globalización de equidad y justicia…urgente e impostergable destinar más recursos al campo y cuidar su recta aplicación”.
Sin embargo, los obispos no sólo hicieron el llamado al gobierno federal sino a diferentes estructuras de la sociedad mexicana: “convocamos a la sociedad mexicana a acompañar a los campesinos, valorar y agradecer su trabajo, adquirir sus productos y apoyarles en todas las formas posibles… alentar las cooperativas y las organizaciones de pequeños productores…y apoyarlos para que no dejen de sembrar”.
Finalmente, urgieron a la sociedad a “educarnos en la austeridad y en la sobriedad”.
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