|
Se llevará a cabo en Morelia del 1 al 4 de mayo de 2008, en sintonía con el Internacional que se llevará a cabo en Québec.
Tenemos el gusto de recibir la invitación directa de los organizadores del próximo Congreso Eucarístico Internacional, presididos por el Cardenal Marc Ouellet, Arzobispo de Québec, a quien tenemos el honor de recibir en la sede de la CEM, y que hoy preside esta conferencia de prensa. Será el XLIX Congreso Eucarístico y tendrá lugar en la ciudad de Québec, Canadá, del 15 al 22 de junio de 2008.
El 17 de octubre de 2004, el querido Papa Juan Pablo II confiaba a la Arquidiócesis de Quebec la misión de organizar este gran acontecimiento internacional. Es una gran oportunidad para invitar a los católicos del mundo entero a celebrar su fe en la Eucaristía y dar testimonio del Evangelio, viviendo momentos de oración, de reflexión y de fraternidad. Y a todos los habitantes de América, asumir el reto derivado del encuentro de Aparecida, de convertirnos en Discípulos, Misioneros y Testigos del Amor de Cristo al servicio hermanos.
En sintonía con la dinámica de preparación de este XLIX Congreso Eucarístico Internacional, el Episcopado decidió efectuar el IV Congreso Eucarístico Nacional, que se llevará a cabo en la Arquidiócesis de Morelia, del 1 al 4 de mayo de 2008, con el objetivo de favorecer la realización precedente de los Congresos Eucarísticos Diocesanos, generando así un gran himno homenaje de toda nuestra Patria a Cristo presente en la Eucaristía.
El Congreso Eucarístico Internacional se celebrará en el mismo año que se celebra el 400° aniversario de fundación de la ciudad de Quebec, primer establecimiento francés permanente en América y sede de la primera Diócesis católica al norte de México. A lo largo de numerosas festividades del año 2008, el pueblo canadiense recordará a hombres y mujeres de fe que han construido un país de profundas y siempre vivas raíces cristianas.
Deseamos que sean numerosos los asistentes al Congreso, en especial un nutrido número de mexicanos provenientes de todas nuestras Diócesis, que participen activamente en los eventos civiles y religiosos que se vivirán en Canadá durante este año tan especial.
Sentimos una alegría particular de saber que viviremos momentos que nos permitirán apreciar mejor el don de Dios hecho luz para la vida del mundo. Encomendamos a Nuestra Madre Santísima de Guadalupe los trabajos previos de este Congreso Eucarístico, el cual estamos seguros, brindará un gran apoyo a la Gran Misión Continental que nos ha dejado como tarea el Magisterio Latinoamericano en el Documento de Aparecida. |