La Iglesia espera heraldos que lleven el Evangelio de la paz; dice Benedicto XVI PDF Imprimir E-Mail
escrito por Católico Digital   
lunes, 11 de septiembre de 2006
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El Pontífice hizo esta manifestación ante numerosos seminaristas y religiosos que participaron en las celebración de las Vísperas en la basílica de Santa Ana de Altoetting.
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Altoetting, Alemania, 11 de septiembre de 2006.- Benedicto XVI reconoció hoy la escasez de sacerdotes en la Iglesia Católica y dijo que América Latina y Africa esperan "heraldos" que lleven el Evangelio de la paz y que "las mieses" (fieles) podrían ser muchas más en Occidente y Rusia si hubiese más "obreros" (sacerdotes).

"Sabemos que el Señor busca obreros para sus mieses, la mies es mucha y los obreros pocos. En el llamado Tercer Mundo -América Latina, Africa y Asia- la gente espera heraldos que lleven el Evangelio de la paz, el mensaje de Dios. Pero también en el llamado Occidente, aquí en Alemania como en la vasta Rusia, la mies podría ser todavía más, pero faltan los hombres que estén dispuestos a convertirse en obreros del Señor", afirmó el Papa Ratzinger.

El Obispo de Roma imploró a Dios que "mire al mundo", "se compadezca" y envíe "obreros, después de afirmar que el mundo vive horas "atribuladas" y necesita de mensajeros del Evangelio, de testimonios y de personas que indiquen el camino hacia la vía de la abundancia.

Según datos de la Iglesia Católica, en la actualidad hay cerca de 400.000 sacerdotes.

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Que el Papa nombrase Rusia en su discurso llamó la atención de los observadores vaticanos, teniendo en cuenta que en esa zona está expandida la Iglesia Ortodoxa Rusa, cuyo líder espiritual, el poderoso patriarca ortodoxo ruso Alejo II, ha acusado en reiteradas ocasiones al Vaticano de proselitismo en tierras que considera territorios de su tradicional influencia.

Alejo II siempre se mostró contrario a una visita de Juan Pablo II a Rusia, en tanto no se resuelvan las relaciones entre ambas Iglesias, que no son buenas, sobre todo después de que Roma decidiera en el año 2002 reorganizar su estructura en Rusia con la creación de cuatro diócesis.

El Patriarcado de Moscú lo consideró un desafío y un gesto "no amistoso" y arreció en sus críticas de que Roma hace proselitismo en territorios que considera bajo su control.

El portavoz vaticano, el jesuita Federico Lombardi, dijo hoy a los periodistas que siguen al Papa en este viaje que "no hay motivo" para que el Patriarcado Ortodoxo de Moscú se puede sentir "molesto" por las palabras de Benedicto XVI.

Lombardi precisó que la posición de la Iglesia Católica contra el proselitismo "es clara", así como la defensa del ecumenismo por parte de Roma.

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El jesuita Lombardi, que sustituyó en el cargo al español Joaquín Navarro Valls, agregó que el Papa se refiere "a los grupos de católicos dispersos" por las vastas regiones rusas y de las otras naciones de la Europa del este y en los países del Asia Central, como Kazajistán y otras repúblicas de la desaparecida Unión Soviética.

Tras el rezo de las vísperas y firmar en el libro de oro de Altoetting, Benedicto XVI se trasladará a su pueblo natal. Allí visitará la iglesia de San Oswaldo, donde fue bautizado el 16 de abril de 1927, pocas horas después de nacer, y recorrerá la plaza principal y la casa donde nació.

Desde Marktl am Inn, el Papa Ratzinger se trasladará a Ratisbona, la ciudad en cuya universidad impartió clases de dogmática y donde mañana se reunirá con representantes del mundo de la ciencia.

Allí vive también su hermano, Georg, con quien pasará la jornada del miércoles y visitará el cementerio donde reposan los restos de sus padres y única hermana.

Modificado el ( lunes, 11 de septiembre de 2006 )