Pide paz y reconciliación Benedicto XVI entre cristianos, judíos y musulmanes PDF Imprimir E-Mail
escrito por Católico Digital   
miércoles, 29 de noviembre de 2006

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Durante la misa celebrada en el santuario mariano 'Meryem Ana Evi' (Casa de María), "uno de los más queridos por la comunidad cristiana", recordó el Papa. Un santuario que no sólo veneran los cristianos, sino también los musulmanes, y que cada año recibe cerca de tres millones de peregrinos.
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Efeso, 29 de noviembre de 2006.-  Benedicto XVI, en el segundo día de una visita con la que pretende mejorar las relaciones con el islamismo y con Turquía, rindió homenaje hoy a uno de los lugares más venerados de la cristiandad antes de dirigirse hacia Estambul, ciudad donde se cruzan Europa y Asia.

“Empezó de forma maravillosa: el Papa dijo al mundo desde Ankara que el Islam era una religión de paz", escribió Hurriyet, el principal diario turco.

El temor a grandes protestas demostró ser infundado, pues sólo se registraron dos pequeñas y pacíficas manifestaciones en Ankara. Unos 3.000 policías salieron a las calles para mantener el orden, con francotiradores en los tejados de edificios y vehículos blindados aparcados en las principales avenidas.

En un discurso pronunciado en el mismo acto, Benedicto XVI dijo que cristianos y musulmanes deben continuar un diálogo abierto porque creen en el mismo Dios y están de acuerdo en el significado y el sentido de la vida.

Visita a la casa de María

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Hoy, el Papa voló hacia el oeste hasta la ciudad de Efeso, sobre el Egeo, donde la leyenda dice que la madre de Jesús vivió los últimos años de su vida.

La Casa de María fue descubierta a finales del siglo XIX por arqueólogos que basaron sus investigaciones en escritos de la mística alemana Ana Catalina Emmerich.

El Sumo Pontífice ofició misa en el pequeño santuario, visitado cada año por decenas de miles de cristianos y musulmanes.

'Desde esta ribera de la Península de Anatolia, puente natural entre los continentes, invocamos la paz y la reconciliación, antes que nada para aquéllos que viven en la tierra que llamamos 'santa' y que como tal es considerada por los cristianos, los judíos y los musulmanes', declaró el Papa en este país, cuya población es musulmana en un 99%.

Bajo un sol radiante, en las inmediaciones de la Casa de María, donde se cree que vivió y murió la madre de Cristo antes de su asunción a los cielos, se congregaron decenas de fieles que agitaban banderolas con los colores blanco y amarillo del Vaticano o rojo y blanco de la República de Turquía.

'Que el amor y la paz esté con todos vosotros', declaró el Sumo Pontífice en turco al inicio de la misa al aire libre, a la que fueron invitados unos 500 peregrinos, tanto turcos como extranjeros.

Luego se dirigió a Estambul, nombre actual de la ciudad conocida en el pasado como Constantinopla y que fue la capital del Imperio Bizantino durante más de 1.000 años hasta que fue conquistada por fuerzas musulmanas en 1453 y se convirtió en la sede del Imperio Otomana.

Allí, Benedicto XVI pasará los últimos dos días del viaje como invitado del patriarca ecuménico Bartolomé, líder espiritual de los 250 millones de cristianos ortodoxos del mundo.