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Querido hermano, bienvenido». Con estas palabras acogió el patriarca ecuménico Bartolomé I en la Sede de Constantinopla (hoy Estambul) a Benedicto XVI, en la tarde de este miércoles.
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ESTAMBUL, miércoles, 29 noviembre 2006.- «Bendito el que viene en el nombre del Señor», añadió el patriarca, al final de una oración en la Iglesia patriarca de San Jorge.
«Doy las gracias al Señor por el don de este encuentro, lleno de buena voluntad y de significado eclesial», le respondió el Papa, quien en su discurso pronunciado en inglés dio un fuerte empuje al diálogo entre católicos y ortodoxos en búsqueda de la unidad.
El Santo Padre recordó los pasos que se han dado para superar este cisma, que hace un milenio separó al Oriente del Occidente cristianos.
En particular, recordó «la valiente decisión de remover la memoria de los anatemas de 1054» tomada por el Papa Pablo VI y por el Patriarca Ecuménico Atenágoras, en 1965. Recordó también la contribución ofrecida a este diálogo por el Papa Juan Pablo II y por el patriarca Demetrio I.
«¡Que sus nombres sean honrados y benditos!», reconoció.
«Que este encuentro refuerce nuestro mutuo afecto y renueve nuestro compromiso común para perseverar en el itinerario que lleva a la reconciliación y a la paz de las Iglesias», deseó el Papa.
Oración en la Iglesia Patriarcal de San Jorge
La llegada del Papa estuvo acompañada por el repicar de las campanas del patriarcado. Ambos adoraron las reliquias de San Gregorio Nazianzeno y de San Juan Crisóstomo, antiguos patriarcas de esta sede, venerados como doctores de la Iglesia por Oriente y Occidente.
El Papa, que ha rezado junto al Patriarca, ha querido recordar en este significativo contexto los importantes acontecimientos que han sostenido el compromiso común de trabajar para la plena unidad de católicos y ortodoxos. En particular el Papa ha evocado la valerosa decisión de olvidar los anatemas de 1054. “La declaración común del papa Pablo VI y el patriarca Atenágoras, redactada con el espíritu de un amor redescubierto, fue leída solemnemente en una ceremonia celebrada simultáneamente en la Basílica de san Pedro en Roma y en esta misma catedral patriarcal”.
Benedicto XVI ha manifestado su alegría por estar en “esta tierra tan estrechamente ligada a la fe cristiana, donde muchas iglesias florecieron en los tiempos antiguos. En esta parte del mundo oriental se ha celebrado los siete Concilios Ecuménicos cuya autoridad reconocen ortodoxos y católicos en materia de fe y disciplina de la Iglesia”.
Tras la oración, el papa y el patriarca se encontraron en el patriarcado en un encuentro privado en el que afrontaron cuestiones que afectan a las relaciones entre católicos y ortodoxos, así como el diálogo interreligioso, y la paz en el mundo.
Según pudo escucharse, los diálogos espontáneos entre el Papa y el Patriarca tuvieron lugar en italiano, idioma que Bartolomé I habla con gran perfección, pues estudió teología en Roma.
Este jueves, el Santo Padre participará en la Divina Liturgia en la iglesia patriarcal de San Jorge, presidida por el patriarca ecuménico. Al final, Bartolomé I y Benedicto XVI firmarán una declaración conjunta.
Más tarde, visitará el Museo de Santa Sofía y a continuación la Mezquita Azul, la más bella y grande de esta ciudad. |